jueves, 23 de noviembre de 2017

Ana Pérez Cañamares (1968 )

Hija


 Hija, si en algún momento,
        mientras estás ocupada en crecer,
        -dura y lícita tarea-
        puedes mirarme a los ojos,
        hazlo.

        No te dejes las preguntas
        para cuando sea la misma voz
        la que cuestione y la que responda.

        Mira que en esta familia
        tenemos la dolorosa costum
        de conocernos mejor de muertos.


("emma gunst")

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Eduardo Chirinos (1960/2016 )

Catorce formas de melancolía


8

Una hormiga carga con esfuerzo
una hoja.
                                         La hoja es enorme
y multiplica su tamaño. Se trata
de un deber inevitable, de una
obediencia atávica.
                                        Detrás de ella
idénticas hormigas cargan idénticas
hojas. Mañana repetirán el rito,
su razón de ser que ignoro.

Pronto cumpliré cincuenta años.
Pienso en la hormiga.
En su ciega danza hacia la muerte.


("life vest under your seat")

martes, 21 de noviembre de 2017

Claudio Rodríguez (1934/1999 )

Lo que no es sueño



Déjame que te hable en esta hora
de dolor, con alegres
palabras. Ya se sabe
que el escorpión, la sanguijuela, el piojo,
curan a veces. Pero tú oye, déjame
decirte que, a pesar
de tanta vida deplorable, sí,
a pesar y aun ahora
que estamos en derrota, nunca en doma,
el dolor es la nube,
la alegría, el espacio;
el dolor es el huésped,
la alegría, la casa.
Que el dolor es la miel,
símbolo de la muerte, y la alegría
es agria, seca, nueva,
lo único que tiene
verdadero sentido.
Déjame que, con vieja
sabiduría, diga:
a pesar, a pesar
de todos los pesares
y aunque sea muy dolorosa, y aunque
sea a veces inmunda, siempre, siempre
la más honda verdad es la alegría.
La que de un río turbio
hace aguas limpias,
la que hace que te diga
estas palabras tan indignas ahora,
la que nos llega como
llega la noche y llega la mañana,
como llega a la orilla
la ola:

irremediablemente.


Tiempo mezquino

Hoy con el viento del Norte
me ha venido aquella historia.
Mal andaban por entonces
mis pies y peor mi boca
en aquella ciudad de hosco
censo, de miseria y de honra.
Entre la vieja costumbre
de rapiña y de lisonja,
de pobre encuesta y de saldo
barato, iba ya muy coja
mi juventud. ¿Por qué lo hice?
Me avergüenzo de mi boca
no por aquellas palabras
sino por aquella boca
que besó. ¿Qué tiempo hace
de ello? ¿Quién me lo reprocha?
Un sabor a almendra amarga
queda, un sabor a carcoma;
sabor a traición, a cuerpo
vendido, a caricia pocha.

Ojalá el tiempo tan sólo
fuera lo que se ama. Se odia
y es tiempo también. Y es canto.
Te odié entonces y hoy me importa
recordarte, verte enfrente
sin que nadie nos socorra
y amarte otra vez, y odiarte
de nuevo. Te beso ahora
y te traiciono ahora sobre
tu cuerpo. ¿Quién no negocia
con lo poco que posee?
Si ayer fue venta, hoy es compra;
mañana, arrepentimiento.
No es la sola hora la aurora.


("rua das pretas" y "a media voz")

lunes, 20 de noviembre de 2017

José Watanabe (1946/2007 )

El miedo


El burro hace girar la rueda del molino
y a cada vuelta cierra
              ese círculo vicioso
que durante años ha hollado en la tierra.

El polvillo blanco de la molienda
flota en el ambiente. Se asienta
en todo,
pero en las pestañas del burro
                  es toda la tristeza
                                 y la condena.

Me alejo silbando del molino, silbando
para disimular
el temor de poner el pie             
                en una huella sin esperanza.


("blog del amasijo")

domingo, 19 de noviembre de 2017

Uriel Martínez (1950 )

 El entrepaño

                             in memoriam jorge cantú de la garza

Sabes una cosa Jorge,
nunca imaginé llevarte
de paseo una tarde de otoño,
una tarde cálida y previa
al frío, a la oscuridad, a
los Judas de pólvora.
El pretexto del paseo fue
una antología tuya de última
hora, autorizada por
tu albacea, ángel guardián
o no sé quién Diablos.
La cosa es que la disyuntiva
era el café, el cinematógrafo
o la alameda.
Tú habrías preferido
un mezcal o cualquier
otra bebida combinada.
Lo dejé a águila o sol
y te traje a una mesa
de café con música de Led Zeppelin
antes que se haga noche.
Ya lo dije: restan
minutos antes de que el sol
se hunda, como nosotros;
antes de llevarte de vuelta
al entrepaño de los poetas.


[Inédito]

sábado, 18 de noviembre de 2017

Clementina Arderiu (1889/1976 )

Habla el alma



Entonces, cuando ya hayas hallado en el barro reposo,
oh poder de esta carne que por vil me es pesada,
el mundo espléndido mostrado y prometido
por mi amigo el leve Inexpresable
vendrá a ser mi patria generosa, y en el fuego
sagrado que alto frente a Él se enciende,
podré -¡oh goce supremo!-, purificarme.
La tierra, lugar de dolorosas glorias y amores
fementidos, quieras que no me gobierna.
Mi paño débil de humana vestidura,
más que yelmo y escudo es conductor de ofensas.
Ligeras compañeras que ya os habeis desligado,
oíd mi lamento, y mi conjuro oídme:
venid a mí en divina lozanía,
dadme las manos, y elevada me vea
por vuestro esfuerzo a las regiones serenas.
Yo sabré en un cántico tierno loaros
como nunca otro podría ser oído por los inmortales.


(muro fb de orlando guillén, traducción él mismo)

viernes, 17 de noviembre de 2017

Ángel González (1925/2008 )

En serio


Te llamábamos
a veces por tu nombre
para decirte lo que nos dolía,
para pedirte cosas,
                            para quejamos
del frío
—como si fueses responsable del invierno—
para preguntarte, suspicaces,
en dónde habías guardado esto o lo otro.

Pero
¿qué te dimos realmente?
¿Qué hubiéramos podido haberte dado a ti, que no pedías,
que parecías no necesitar nada
más que estuviéramos allí, llamándote
a veces por tu nombre,
para pedirte siempre:
                                —danos, danos?
Acaso amor,
esa palabra impronunciable, impura.

Porque lo extraño es que tal vez te amábamos.
Pienso que te amábamos.
¡Ah, sí, cómo te amábamos!

Presenciamos inmóviles tu vida
y ahora, frente a tu muerte,
se nos vienen de pronto todas esas palabras
que no escucharás nunca.


("no me quites paz")