martes, 26 de septiembre de 2017

Fernando Pessoa (1888/1935 )

El misterio de las cosas


El misterio de las cosas, dónde está?
¿Dónde está que no aparece
para mostraros al menos que es misterio?
¿Qué sabe de eso el río y qué sabe el árbol?
Y yo, que no soy más que ellos ¿Qué sé de eso?
Siempre que miro las cosas y pienso en lo que los hombres
piensan de ellas,
Río como un arroyo que suena fresco entre las piedras.
Porque el único sentido oculto de las cosas
Es que no tienen ningún sentido oculto,
Es más extraño que todas las extrañezas
Y que todos los sueños de los poetas
Y los pensamientos de todos los filósofos,
Que las cosas sean realmente lo que parecen ser
Y que no haya nada que comprender.
Sí, he aquí lo que mis sentidos aprendieron solos: —
Las cosas no tienen significado: tienen existencia.
Las cosas son el único sentido oculto de las cosas.


("revista el humo", trad. m.a. flores)

lunes, 25 de septiembre de 2017

Verónica G. Arredondo (1984 )

 Las evas de velarde no andaban de mala copa



al contrario, ajustaban talla 36 ó 34
bajos larguísimos encajes, a veces, al aire
Ni putas ni infantas
Canonizadas, alabadas, malqueridas, reprimidas, endiosadas –más no a la deidad correcta– malcogidas, jamás
Ramón puedo tener a la que le viniera en gana, o mejor dicho, a La que decidiera apuntarle en el ojo y morder la bala
Colegialas ilustres, de parentesco inventado (?), coquetas y espigadas, de la infancia amigas susurraban su nombre, de cuchicheo en cuchicheo
La falda bajada hasta el huesito es un mito urbano, la altura deseada es:
bajo el maxilar de las caderas, exponiendo en su totalidad las caladas medias, pendiendo de un fino liguero
Es mentira que las Evas prendieran el fogón sin meterse a bañar
(sin excepción en domingo)
Cosificadas, multiplicadas, patriarcadas, endemoniadas y exorcizadas, beatificadas, lubricadas, empoderadas y mul-ti-or-gásmicas
De la jarciería desaparecía la soga para marcar en la piel enrojecida el nombre
“Ramoncito” era un chico malo, promiscuo y persignado, tenía por insomnio la culpa
Tras hincar el tacón en su espalda, las jerezanas conocían la exacta medida
para hacerlo jadear
Se sabe que tuvo a más de alguna(s), pero ellas lo dejaban siempre pidiendo ¡más!
Espero que los Berumen, la familia, no den con estas líneas y quiéranme ajusticiar
De los manzanos Jerez se preparan los licores derramados el sábado de gloria
en tan excelso bacanal
Dicen que alguien escuchó una vez, de labios de una jerezana proferir:
“Podremos compartir de una misma copa: whisky, ginebra, brandy o mezcal,
mas no morderemos la misma manzana
Trátame suavemente, y no seré hoy tu domadora”.


[Inédito]

domingo, 24 de septiembre de 2017

Uriel Martínez (1950 )

Lluvia que llegas


Lluvia que llegas de noche,

haz que germinen mis muertos,
mis recuerdos, que mi oscuridad
crezca antes del dilatado silencio;

agua que llueves a altas
horas de mis años, tiende
alrededor de mis sienes
la máscara del reposo;

aguacero que llegas callado
como cobija de siglos,
cubre discreto mi rostro,
mi cuerpo de voces mil.

Lluvia que invitas a la sed,
moja mis labios con tus
labios, pasa tu lengua
por mi lengua de pasto;

contigo ya tarde quisiera
ya lento, como tú,
volver y luego desvanecerme,
quieto.


[Inédito]

sábado, 23 de septiembre de 2017

Saúl Ordoñez (1981 )

Diez canciones Pacos


1

entonces supe que todos los guapos se llaman paco
la muerte dormida en su piel de sarnoso terciopelo moteado
pero estaba de guano hasta el cuello
como una mala imitación de pollock firmada por los pájaros

como una mala imitación de pollock firmada por los pájaros

o un mal poema firmado por mí
                                                               o nos mayestático


("trompa de perro", fondo editorial estado de méxico, toluca, 2017)

viernes, 22 de septiembre de 2017

Gastón Baquero (1914/1997 )

Sintiendo mi fantasma venidero


Sintiendo mi fantasma venidero
bajo el disfraz corpóreo en que resido,
nunca acierto a saber si vivo o muero
y si sombra soy o cuerpo he sido.

Camino la ciudad, la reconstruyo
día tras día contemplando en vano;
luego vuelvo a perderla, luego huyo
protegiendo mi ensueño con la mano.

Y me tropiezo a mí, me reconozco
lleno de muerte, en sombra construido;
y sé que no soy más, pregunto, y no conozco

otro saber que el no saber sentido
por el muerto futuro que conduzco
bajo el disfraz corpóreo en que resido.


("crear en salamanca")

jueves, 21 de septiembre de 2017

Nazim Hikmet (1902/1963 )

Sobre quedarse sorprendido



Puedo amar,
y tanto,
pide lo que quieras,
mi vida, mis ojos.
Puedo enfurecerme,
mi boca no se llena de espuma,
pero la ira de un camello no es nada al lado de la mía,
solo la ira del camello, no su rencor.
Puedo comprender
muchas veces con mi nariz,
es decir oliendo lo más oscuro lo que está más lejos
y puedo pelear,
por todos y por todo lo que me parece justo, correcto y hermoso,
ni mi edad ni mi porte me lo impiden,
sin embargo hace tiempo que se me olvidó quedarme sorprendido.
La sorpresa me dejó y se fue con sus ojos bien abiertos
y bien jóvenes.

¡Qué lástima!

Tanganika, febrero 1963
Hotel Maranga

("cómo cantaba mayo en la noche", s/c al traductor)

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Álvaro Mutis (1923/2013 )

 Amén


Que te acoja la muerte
con todos tus sueños intactos.
Al retorno de una furiosa adolescencia,
al comienzo de las vacaciones que nunca te dieron,
te distinguirá la muerte con su primer aviso.
Te abrirá los ojos a sus grandes aguas,
te iniciará en su constante brisa de otro mundo.
La muerte se confundirá con tus sueños
y en ellos reconocerá los signos
que antaño fuera dejando,
como un cazador que a su regreso
reconoce sus marcas en la brecha.


("trianarts")