sábado, 22 de julio de 2017

Ángeles Mora (1952 )

Poética


Yo sé que estoy aquí
para escribir mi vida.
Que vine poco a poco
hasta esta silla.

Y no quiero engañarme.

Sé que voy a contártela
y que será mentira:
Sobre la mesa sucia

una gota de tinta.


("rua das pretas")

viernes, 21 de julio de 2017

Emma Barrandeguy (1914/2006 )

Foto


Esa soy yo:
una mujer gastada y melancólica
con la mirada
que arranca de una infancia razonable
y una cabeza peinada
como corresponde
a una señora de tantos años.
Procuro que las canas
tengan su orden natural
que tranquiliza a los que miran,
aunque yo casi estoy segura,
después de todo,
que moriré sin haber sentado cabeza.


("emma gunst")

jueves, 20 de julio de 2017

Aldo Luis Novelli (1957 )

Milagro



fui al río una tarde
llevaba una botella de vino
dos libros y un atado de cigarrillos.

me senté cerca de la orilla
tomé un sorbo de la botella
y abrí el libro en la hoja marcada.

un pájaro púrpura
aleteando sobre el agua
se posó en la tierra y caminó hacia mí.

lo observé sorprendido
cuando me habló en lengua de pájaro,
me contó de las increíbles formas de las nubes,
de los colores del cielo
más allá de nuestra mirada,
de una luz que brilla con tanta intensidad
que ha enceguecido a muchos.

me invitó a volar más allá de las montañas
a penetrar en cavernas de luces plateadas,
a besar la luna en su espejo
hasta diluirse en el océano.

le dije que no,
que seguiría escribiendo poemas
y bebiendo vino en la orilla del río,
tan sólo esperando
que algún día

la poesía realice el milagro.


("al pial de la palabra")

miércoles, 19 de julio de 2017

Eugénio de Andrade (1923/2005 )

Rostro precario

(fragmento)


Si hay en la tierra un reino que nos sea familiar y, al mismo tiempo, extraño, cerrado en sus límites y, simultáneamente, sin fronteras, ese reino es el de la infancia. A ese país inocente, de donde se es expulsado demasiado pronto, apenas se regresa en momentos privilegiados -a tales regresos se llama, a veces, poesía.

La seducción de los niños proviene más que nada de su proximidad con los animales. Su relación con el mundo no es de utilidad sino de placer. Los niños no conocen aún los dos grandes enemigos del alma, que son, como dice Saint-Exupéry, el dinero y la vanidad. Estas frágiles criaturas, las únicas que desde el origen están destinadas a la inmortalidad, son también las más vulnerables: tienen el pecho abierto a las maravillas del mundo pero están indefensos ante la bestialidad humana, que, a pesar de tanta tecnología punta, no disminuye ni se extingue.


La infancia en el poeta jamás se extingue. Tal vez por eso sean tan vulnerables los poetas.


("indigo horizonte", traducción nuria p. serrano)

José Alcaraz (1983 )

A las puertas del cielo


Has cambiado el origen de mi ser;
como suele ocurrir en estos casos,
soy otro por haberte conocido.
Estoy muy mareado,
y he llegado a pensar que soy el perro
que se muerde la cola, dando vueltas y vueltas;
el muchacho con nombre de mujer
estafándose así mismo en un chat;
el viejo con amnesia que confunde la muerte
con Scarlett Johansson, con sus labios…
Lo más triste de todo
es que me invalidaron el carné
de socio
en la puerta del Reino de los Cielos.
San Pedro se cansó.
Ahora, jubilado, pesca truchas,
y el ex portero de una discoteca
ya no me deja entrar al Paraíso
porque allí cometí un crimen perfecto:
me inmolé junto a ti porque no me querías.
Tal vez no te parezca nada justo, querida,
pero, como ya sabes, la justicia
es un gran cuento chino,
o romano, no sé.
Además, esto sólo es un poema.



Sale el sol




Sale el sol y el parque alumbra
otro niño al que se le escapa un globo.
Unos se fijan en lo alto que sube,
otros en el llanto del pequeño,
hay quien ve una metáfora de la vida
(hilo frágil que sujetamos
hasta el último instante).
Y yo, que venía a respirar,
siento vértigo por la altura del globo,
pena por las lágrimas del niño,
rabia por la vida, que nos exige
apretar fuerte los puños para sujetarla.


("ángel petisme" blogspot + "rua das pretas")

martes, 18 de julio de 2017

Claudio Bertoni (1946 )

Mi baño de tina


Envuelto en mi sábana de baño
Medio tiesa de almidonada y blanca
Voy camino del baño de tina
Por el pasadizo alfombrado
Entro en el comedor
Entra el sol
Dando bandejas de oro en los muros
Dando un flamígero mandoble
En el canto de cabinets y anaqueles
Condecorando respaldos
El aire mece las cortinas
Como el ruedo de una modelo en primavera
Ando entre los vítores
De conocidos y conocidas
En kimonos
En saltos de cama
En batas de levantarse
En pijamas de sus maridos
En mañanitas
En calzoncillos y zapatos
Con el platillo en una mano
Y la taza con desayuno en la otra
O anudándose las corbatas
Unos me saludan
Otros me aplauden
Como si fuera una gracia
Me arrojan papel picado
Como si fuera un astronauta
Sentado en un Cadillac descubierto

Me arrojan flores
Como si fuera un torero
Envuelto en la toalla medio tiesa
Voy camino del baño de tina
Por el pasadizo alfombrado
Diviso al fondo la puerta de algodón
Se abre majestuosamente
Inundando la nívea porcelana de los sanitarios
A mis espaldas se oye la secuela evanescente aún
De vítores respetuosa y suavemente amortiguados

Por la delicadeza de la puerta
Para recoger los ruedos
De su vestido de terciopelo.


("mansalva")

lunes, 17 de julio de 2017

Ángel González (1925/2008 )

Vista cansada



No achaques a tu edad
este desinterés, la indiferencia
-casi desdén-
con que hoy miras la vida.
No culpes a tus ojos fatigados.

La fatiga
no está en los ojos que miran,

está en todo lo que ven.


Estampa de invierno


Mientras yo en mi yacija como es debido yazgo
arropado en las mantas y las evocaciones
de días más luminosos y clementes,
por no sé qué resquicio de mi ventana entra
un cuchillo de frío,
un gris galgo de frío
que se afana en mis huesos con furia roedora.


No es de ahora, ese frío.
Viene desde muy lejos:
de otras calles vacías y lluviosas,
de remotas estancias en penumbra
pobladas sólo por suspiros,
de sótanos sombríos
en cuyos muros reverbera el miedo.

(En lugar distante,
trizó una bala
el luminoso espejo de aquel sueño,
y alguien gritaba aquí, a tu lado.
Amanecía.)

No.
No está desajustada la ventana;

la que está desquiciada es mi memoria.


("escomberoides")