miércoles, 31 de mayo de 2017

Ana Luísa Amaral (1956 )

Las más perfecta imagen


Si yo barriese todas las mañanas las pequeñas
agujas que caen de este arbusto y que el suelo
les da casa, tendría una metáfora perfecta de
lo que me llevó a dejar de  amarte. Si todas las mañanas
limpiase esta ventana y, en el fulgor del vidrio, más allá
de mi reflejo, sintiese distraerse la la transparencia
que la nada representa, vería que el arbusto no pasa
de un infierno, ausente el decasílabo de la llama.
Si todas las mañanas mirase la tela adornarle las
ramas, también la entendía, a esa imperfección
de mayo a agosto que le corrompe los hilos y le
desarma la geometría. Y el color. Aun si ahora viese
este poema en tono conclusivo, notaría cómo su
verso crece, sin rimar, en una prosodia incierta y
discontinua que huye a mi entender. La lentitud del
viento, la erosión. Vería que la nostalgia pertenece a otra
tela de otro tiempo, no es de aquí, pero se incrustó
a una neurona mía, una memoria que aún insiste
en cualquier belleza: el fuego de una pira funeraria.
La más perfecta imagen del arte. Y del adiós.


["nueve poetas portugueses para un nuevo siglo, antología", ed. unam, méxico, 2016, traducción de josé javier villarreal]

martes, 30 de mayo de 2017

Luís Filipe Castro Mendes (1950 )

Una ciudad en Escocia,
desenfocada en el poema


Ahí nadie me esperaba. Tampoco dije
que quería ir.
Una cena solitaria, la lluvia doliendo en los cristales,
un cuarto sencillo y hecho a la carrera.
A la mañana siguiente el aire estaba limpio como las
   las palabras en un buen poema
y las calles y las casas, libres de retórica,
nos dibujaban el día, simplemente.

Me siento tan bien en los lugares
que no fingen querernos,
que no nos imponen recuerdos ni legados,
que simplemente son
y nos permiten ¡no pertenecer!

(¿Por qué escribimos siempre contra alguna cosa,
aun cuando hablemos de felicidad?)


["nueve poetas portugueses para un nuevo siglo, antología", ed. unam, méxico, 2016, traducción de
josé javier villarreal; sel., prólogo y notas de nuno júdice]

lunes, 29 de mayo de 2017

Gastón Baquero (1914/1997 )

Jamás con ese final


Si tomas entre los dedos
la palabra amor,
y la contemplas de derecho a revés,
y de arriba abajo,
verás que está hecha de algodón,
de niebla,
y de dulzura.
           
Si después aprisionas
la palabra música,
sentirás entre tus dedos
el crujir de una frágil
lámina de arena.
           
Si cae entre tus manos
la palabra jamás,
la terrible palabra
que pone punto final a la pasión
y al destino,
sentirás que está lleno de infinito,
y que la serpiente inmóvil de la S
es un eslabón entre el fuego y la nieve,
entre el infierno y el cielo,
entre el amor y la música.
           
La palabra jamás con ese al final
no termina nunca;
rodea la tierra y salta luego,
perdiéndose en el océano

de las estrellas.


("no me quites paz")

domingo, 28 de mayo de 2017

Uriel Martínez (1950 )

El médico


El médico me habla de enfermedades
hospedadas en cuerpos que ignoran
el mal; luego
me enumera el sida, la diabetes,
la presión arterial, entre otras;
pero veo que calla
el dolor de mutilados,
del suicida, del paciente
preso en un vasto vergel
de medicinas, horarios,
dosis; dosis reguladas
por enfermos, él incluido,
de alcohol, aspirinas,
plegarias, familia, gimnasio,
compromisos, corbatas, modas,
tarjetas de visita, honorarios,
mentiras. Todo eso juntos,
él y yo.


[Inédito]

sábado, 27 de mayo de 2017

Beatriz Vignoli (1965 )

Surf


Te has sentado en la esquina
donde alguien puso mesas,
sillas de plástico.

Necesitabas ver toda esta luz.
Hubieras sido un pintor impresionista
de nacer en otro siglo, en otra clase.

Te gusta mirar a los skaters,
esos surfistas de tierra que pasan con luz verde
y logran que parezca un océano el asfalto.

Estás solo. Desde que viniste de allá, andás solo.
Vas por fuera del mundo como un ángel,
vos, que mataste.


("el placard")

viernes, 26 de mayo de 2017

Diana Azcona Trejo (1982 )

Crónicas de hospital


VIII

Salgo de la sala de urgencias al amanecer,
luego del informe médico: dicen que no has despertado.
Prendo un cigarro   o dos
y leo un poema      o dos.

Hago lo mismo desde hace muchos días,
no sé exactamente cuántos:
he perdido la capacidad de medir el tiempo.

Siento como si llevara años viviendo aquí,
como si la entrada del hospital
fuera el comedor de nuestra casa,
como si los parientes de los otros enfermos
fueran de nuestra familia;
los observo y padezco con ellos:
el padre de Alfonso luce abatido
esta mañana
el pulmón de su hijo colapsó;
la hermana de Silvia ,
paciente de cáncer,
llora tranquila y come tamales
mientras espera a que le entreguen a la muerta radiada;
la casi viuda del hombre comatoso bebe café,
lee un poema   o dos,
prende un cigarro
y no sabe qué hacer ante el esplendor de la despedida.


("caína bella")

jueves, 25 de mayo de 2017

Eugénio de Andrade (1923/2005 )

Primavera en Oxford





La floración:

el cuerpo magnífico

del viento nos trae el aroma

de la floración de las lilas

en las calles más íntimas de Oxford,

coronando

de alegría a los muchachos

que huyen en bicicleta bajo la lluvia

menuda y clara,

como si la luz corriese con ellos

hacia un encuentro nupcial


conmigo o con la vida.


Las nubes


A  veces bailan en las colinas

o en los ojos de las tórtolas:

van hacia el sur, buscan

la luz fresca de las islas,

los pies diminutos de la lluvia,

el estallido del mar,

el olor juvenil de la leña

todavía verde y con resina,

el alma de las placitas,

los gorriones, el susurro del alba.


(tomado de la web, trad. iván garcía)

miércoles, 24 de mayo de 2017

Xavier Villaurrutia (1903/1950 )

Cementerio en la nieve


A nada puede compararse un cementerio en la nieve.
¿Qué nombre dar a la blancura sobre lo blanco?
El cielo ha dejado caer insensibles piedras de nieve
sobre las tumbas,
y yo no queda sino la nieve sobre la nieve
como la mano sobre sí misma eternamente posada.

Los pájaros prefieren atravesar el cielo,
herir los invisibles corredores del aire
para dejar sola la nieve,
que es como dejarla intacta, que es como dejarla nieve.

Porque no basta decir que un cementerio en la nieve
es como un sueño sin sueños
ni como unos ojos en blanco.
Si algo tiene de un cuerpo insensible y dormido,
de la caída de un silencio sobre otro
y de la blanca persistencia del olvido,
¡a nada puede compararse un cementerio de nieve!

Porque la nieve es sobre todo silenciosa,
más silenciosa aún sobre las losas exangües
labios que ya no pueden decir una palabra.


("nostalgia de la muerte", editorial sur, buenos aires, 1938)

martes, 23 de mayo de 2017

Norah Lange (1905/1972 )

Amanecer


En el corazón de cada árbol
se ha estremecido la medianoche.

La noche se desmenuza
en lenta procesión de niebla.

Todas las tardes terminan su cansancio.

Los letreros luminosos duermen
el asombro de sus colores
y anticipan la contemplación de cada pobre.

En toda esquina vigila el sueño
y es tu recuerdo la única pena
que humilla la altivez de las aceras.

Lejos, el primer mendigo,
traiciona el portal donde ha dormido.

Y la ciudad se abre como una carta
para decirnos la sorpresa de sus calles.


("no me quites paz")

lunes, 22 de mayo de 2017

Manuel Moya (1960 )

Tienen



Tienen
sed los campos.
Ha llovido poco últimamente.
Pasaron las tormentas
y no dejaron nada.
Sacaron a los ídolos
y no vino la lluvia.
La lluvia viene cuando quiere.
No tiene su sazón
hora fijada. Mucha o poca,
la lluvia jamás mide
cuanto otorga, ni prevé
dónde será bien recibida.
Llueve con simpleza,
simplemente.
Se deja llover por puro gusto.
No castiga la lluvia, no condena.
Es un don la lluvia, y no lo sabe.


No los hombres


A mi padre, a quien tanto esperaba cada tarde de mi infancia. 

No los hombres
que vuelven de Hispania o de Cartago
cegados por el mirto o por el oro,
no aquéllos, cuyos torsos
perturban los jardines,
no los estrelleros, los escribas
ni el vencedor de Farsalia;
desde luego no los príncipes
ni el gladiador
que volvíó a eludir la muerte,
no el impúdico tribuno, ni el hebreo
tonante, inexpresivo,
al que temí menos por su sangre
que por su misterio,
no ninguno de los dioses
que dicen verdaderos
a quienes en su temor y en su codicia
tantos se encomiendan,
sino ver a mi padre
entrando solo en la ciudad
herido y sin escudo,
deslumbrante.


("poetas andaluces")

domingo, 21 de mayo de 2017

Constantino Cavafis (1863/1933 )

Anduve



Querían atarme. Me solté y anduve.
Anduve por la noche constelada.
Encontré goces que eran mitad reales;
la otra mitad, denuedos de mi alma.
Bebí el áspero vino que reservan,
para el placer, los bravos.



("otra iglesia es imposible", ver. josé emilio pacheco)

sábado, 20 de mayo de 2017

Gloria Fuertes (1917/1998 )

Al borde



Soy alta;
en la guerra
llegué a pesar cuarenta kilos.
He estado al borde de la tuberculosis,
al borde de la cárcel,
al borde de la amistad,
al borde del arte,
al borde del suicidio,
al borde de la misericordia,
al borde de la envidia,
al borde de la fama,
al borde del amor,
al borde de la playa,
y, poco a poco, me fue dando sueño,
y aquí estoy durmiendo al borde,
al borde de despertar.


("emma gunst")

viernes, 19 de mayo de 2017

Antonio Colinas (1946 )

Canto X


Mientras Virgilio muere en Bríndisi no sabe

que en el norte de Hispania alguien manda grabar

en piedra un verso suyo esperando la muerte.

Este es un legionario que, en un alba nevada,

ve alzarse un sol de hierro entre los encinares.

Sopla un cierzo que apesta a carne corrompida,

a cuerno requemado, a humeantes escorias

de oro en las que escarban con sus lanzas los

[bárbaros,

Un silencio más blanco que la nieve, el aliento

helado de las bocas de los caballos muertos,

caen sobre su esqueleto como petrificado.

Oh dioses, qué locura me trajo hasta estos montes

a morir y qué inútil mi escudo y mi espada

contra este amanecer de hogueras y de lobos.

En la villa de Cumas un aroma de azahar

madurará en la boca de una noche azulada

y mis seres queridos pisarán ya la yerba

segada o nadarán en playas con estrellas.

Sueña el sur el soldado y, en el sur, el poeta

sueña un sur más lejano; mas ambos sólo sueñan

en brazos de la muerte la vida que soñaron.

No quiero que me entierren bajo un cielo de lodo,

que estas sierras tan hoscas calcinen mi memoria.

Oh dioses, cómo odio la guerra mientras siento

gotear en la nieve mi sangre enamorada.

Al fin cae la cabeza hacia un lado y sus ojos

se clavan en los ojos de otro herido que escucha:

Grabad sobre mi tumba un verso de Virgilio.


("abc.es")

jueves, 18 de mayo de 2017

Eleonora González Capria (1983 )

Este pan



A los pies de la cama
hay un pájaro tibio
todavía latiendo.
No me muevo por miedo.
Está a mitad de sangre y de saliva
las alas y las plumas
y el pico apenas.
Es frágil el corazón de los pájaros,
pero trata de no morirse mientras miro.
Las alas y las plumas
y el pico apenas
y después además un ojo.
Sé bien que es una ofrenda
esa vida que duda ahí tirada,
que solamente para mí mordieron esa carne
antes entera.

Mi gata al fondo de la escena en el pasillo
se lava clara igual que siempre.


("periódico de poesía")

miércoles, 17 de mayo de 2017

Alda Merini (1931/2009 )

Sé que un amor...


Sé que un amor
puede volverse blanco
como cuando se ve un alba
que se creía perdida.


("la ficción del olvido", trad. delfina muschietti)

martes, 16 de mayo de 2017

Billy Collins (1941 )

Olvido


El nombre del autor es lo primero que se va
seguido obedientemente por el título, la trama,
la conclusión desgarradora, la novela entera
que de pronto se vuelve una que no has leído nunca,
de la que ni siquiera has oído.

Como si, uno por uno, los recuerdos los que solías aferrarte
decidieran retirarse al hemisferio sur del cerebro,
a una pequeña villa pesquera donde no hay teléfonos.

Hace tiempo besaste por última vez los nombres de las nueve Musas
y viste a las ecuaciones cuadráticas empacar
y ahora aún cuando memorizas el orden de los planetas,

algo más se te está escapando, la flor de un estado, quizás
la dirección de un tío, la capital de Paraguay.

Lo que sea que estás tratando de recordar
no está en la punta de tu lengua
tampoco merodeando en una esquina recóndita de tu bazo,

se ha desvanecido en un oscuro río mitológico
cuyo nombre empieza con una L, es lo que recuerdas, en tu propio
camino hacia el olvido donde te reunirás
con los que ya no saben cómo nadar o andar en bicicleta.

No importa si te levantas a medianoche
para buscar la fecha de una batalla en un libro sobre guerras
No importa si la luna en la ventana pareciera haberse desviado
de un poema de amor que solías saber de memoria.


("otra iglesia es imposible", versión marina kohon)

lunes, 15 de mayo de 2017

Manuel Ponce (1913/1994 )

Carpe Diem


Antes de que la vida se consuma
sumando en islas de verdor los años,
contad uno por uno sus escaños:
porque el tiempo nomás es una suma.

Antes de que la rosa infiel asuma
descoloridos síntomas extraños,
lo efímero gozad de sus engaños:
porque la rosa es nada más espuma.

Gozad el curso de la edad ligera:
porque la juventud es una ola
que nos induce a la glacial ribera.

Y antes de que marchite su corola,
con risas acatad la primavera:
porque la primavera es una y sola.


("el jardín increíble", ed. jus, méx., 1999)

domingo, 14 de mayo de 2017

Uriel Martínez (1950 )

Algunas tardes



Algunas tardes, previo al atardecer,
doy de beber a las plantas agua
de mi agua y pan de mi sed.

Otras, rodeado del halo que brota
una y otra vez de la música,
amanso hasta donde es posible
mis bestias.

A veces alcanzo a ver lenguas de fuego,
resplandores que sólo se adivinan
en las tumbas, la distancia, el silencio
de ciertas noches.

Si es una tarde de domingo
la caída de la noche es más lenta,
el silencio más dilatado, los poros
más ciertos.

Son horas en que los peces
se revuelcan en la arena,
buscan por instinto el oxígeno
que beben en el agua.

Los veo agitarse en lucha
por recuperar la ondulación primigenia,
las eses que sus branquias trazan
por instinto, como el instinto
de la escritura.


[Inédito]

sábado, 13 de mayo de 2017

Alberto Vega (1956/2006 )

Economía de medios (mejor: de miedos)


A veces suena el timbre del teléfono
y entra en casa el cartero, disfrazado de fax.


No le presto atención, mas algo en mi interior
me dice que una noche vendrá Dios
a cobrar la demora en la hipoteca de mi vida
simulando que me trae la cerveza y las pizzas
o un recibo impagado de la empresa del gas.


Entonces hará frío, será tarde
y en toda la ciudad no habrá un maldito

Banco de Horas abierto que me avale.


Buenas noches, amigos



Te aguardaba en estos versos.

Entre la niebla cotidiana y unos granos de opio
elegí este horizonte de noches y fonemas
para mirar tus ojos frontalmente.

Ahora soy un príncipe encantado
bajo este aspecto de sapo un tanto lírico
que deberás besar
si quieres que este cuento acabe bien
para nosotros.
Créeme: Crée Créeme:
no hay orgullo ni bajeza en mis palabras.

Yo te aguardaba en estos versos desde siempre.


("rua das pretas")

viernes, 12 de mayo de 2017

Alejandro Nicotra (1931 )

Última cita


Ella está ahí, esperándome,
a pocas cuadras, en la plaza
final:
yo camino, despacio,
atento al mundo
de la acera ─sus árboles, sus pájaros─
por si aún me entregase una palabra,
ya última, que darle:
ofrenda, sí,
de reconciliación.


(muro fb pablo anadón)

jueves, 11 de mayo de 2017

Anna Ajmátova (1889/1966 )

La mujer de Lot


                                  Pero la mujer de Lot miró
                                  Hacia atrás y se convirtió en una
                                  Columna de sal.
                                                             Génesis


Y el hombre justo acompañó al luminoso agente de Dios
por una montaña negra, siguiendo su huella,
mientras una voz incansable acosaba a la mujer:
—No es demasiado tarde, aun puedes mirar hacia atrás.
Hacia las torres rojas de tu Sodoma nativa,
al patio donde una vez cantaste, al pabellón para hilar,
a las ventanas de la enorme casa
donde la descendencia santificó tu lecho conyugal.
Una sola mirada: súbita punzada de dolor
en sus ojos, antes de poder emitir cualquier sonido.
Su cuerpo se derritió en sal transparente
y sus ligeras piernas claváronse en la tierra.
¿Quién penará por esta mujer? ¿No le resulta
de sobra insignificante a nuestra incumbencia?
Incluso así, nunca la negaré en mi corazón,
ella que murió porque eligió volverse.


(1922-24)

["biblioteca de poesía contemporánea", trad. kyra galván]

miércoles, 10 de mayo de 2017

Isaac Esau Carrillo Can (1983 )

Cuando era niño
(fragmento)



II



Ka’ach tin paalile’ kin chukik kóokay,

kin ji’ik u jojopsáasilo’ob tin wíinkilal

utia’al in júult’abtik in piixan ich u jobnel áak’ab.

Juntéenake’ in chiiche’ tu puk’aj u t’aan ich ja’e’ ka tu ts’áaj ten in wuk’ ich ch’ench’enkilil.

Bejla’ kéen in wu’uy u wo’oltiken éek’joch’e’enile’,

juntúul kóokayen ku k’a’ajsik u chiich.







II



Cuando era niño atrapaba luciérnagas,

sacrificaba sus cuerpos en mi piel

para iluminar mi espíritu en las entrañas de la noche.

Un día mi abuela diluyó sus palabras en agua y me las dio a beber en silencio.

Ahora cuando la oscuridad me envuelve,

soy una luciérnaga que recuerda a su abuela.


("círculo de poesía")

martes, 9 de mayo de 2017

Raquel Lanseros (1973 )

El mar y la playa


Me pregunto por qué desde la tierra

la masa de las aguas parece un solo bloque.

Un único sustento incontrastado

una roca que es toda la roqueda

un avenir de lejos uniforme

un alarido llano de membranas

sin desgaste ni lámina ni grieta.



Me pregunto por qué, cuando me acerco,

las aguas se dividen, se complacen

en enseñar sus rostros diferentes

en cada espuma cresta de rocío

en las calzadas líquidas que rugen.



Bajo este mismo efecto,

en la distancia la muerte es toda una

un símbolo cohesivo

un monolito.

Sin embargo de cerca, qué deprisa

se aprende a distinguir sus dimensiones

sus fúnebres volúmenes

su rutina

su querencia en lo ajeno y lo propio


hasta ver nuestra imagen en sus aguas.


("círculo de poesía")

lunes, 8 de mayo de 2017

Raymond Carver (1938/1988 )

Buscando trabajo


Siempre he deseado
truchas frescas
para el desayuno.

Repentinamente
descubro
un nuevo sendero
que me conduce
a la pequeña cascada,

apuro
el paso.
Mi mujer
me despierta.
"Estás soñando."
Murmura.

Intento levantarme,
la casa se inclina.

¿Quién
está soñando?

"Es mediodía."
Dice ella.

Mis zapatos nuevos
me esperan
cerca de la puerta,
brillan
intensamente.


("el poeta ocasional", versión patricia ogan rivadavia y esteban moore)


domingo, 7 de mayo de 2017

Fernando Pessoa (1888/1935 )

Pierrot borracho



En las calles de la feria
de la feria desierta
sólo la luna llena
blanquea y clarea
las noches de la feria
en la noche entreabierta.
Sólo la luna alba
blanquea y clarea
la tierra calva
de abandono y alba
alegría ajena.

Ebria blanquea
como por la arena
en las calles de feria,
de la feria desierta
en la noche ya llena
de sombra entreabierta.
La luna boquea
en las calles de feria
desierta e incierta.


("a media voz", versión rafael díaz borbón)

sábado, 6 de mayo de 2017

Ted Hughes (1930/1998 )

Cardos


Contra las lenguas de las vacas y las manos de los hombres
los cardos alancean el aire de verano
o crujen y se abren, obedientes a una fuerza azuloscura.

Cada uno rencorosa llamarada
de resurrección, firme puñado
de guerreras astillas, filos de escarcha islándica que brotan

del cuerpo descompuesto de un vikingo, ya mancha
                                                                    subterránea.
Son como pálidos cabellos o guturales de un dialecto.
Cada uno aventura un crespón de sangre.

Luego encanecen, como hombres. Y en guerra hereditaria
con la hoz que los siega, no ceden terreno:
de armas erizados, sus hijos contraatacan.


("poemas/poems", ed. el tucán de virginia, méx., 1984, trad. ulalume gonzález de león)

viernes, 5 de mayo de 2017

José Luis García Martín (1950 )

Calles


Calles de una ciudad que desconozco
con poca gente y viento y lluvia gris.
Espero a quien no llega mientras altas
se encienden luces en ventanas solas
y una mujer pasea en una esquina.
Hay ojos que me miran un instante
y no saben leer palabras que no digo:

"Dame otro nombre, cambia mi destino".


(ruadaspretas.blogspot.com/)

jueves, 4 de mayo de 2017

Fernando del Paso (1935 )

Amor a Mamá-Mar


Mamá:
Soy tu poema sobre la nada y el nadir.
Soy tu rapsodia sobre el cenote y el cenit.
Soy astrolabio y luna de tus labios.

Mi frente ha sido campo de acicalados, bellísimos
combates
entre buenos pensamientos y las alas de diablo.

Contigo aprendí a vestir de tinta las palabras,
y tú de boca a boca me diste la saliva
destinada a preñar mi intemperie y a poblarla de
alabanzas.

Es por eso que navego por la vida con bandera de
poeta.


("de aquí, allá y acullá", ed. asoc. nal. del libro, méx., 2016)

miércoles, 3 de mayo de 2017

Estela Figueroa (1946 )

Esta noche

                        a josé luis pagés

Esta noche va a helar
-pensé-
con una inexplicable congoja.

Miré las plantas del patio
que amagaron con florecer
después del “veranillo de San Juan”.

Esta noche va a helar.
Sí.
Pero ya heló sobre los que fueron
nuestros sentimientos de antaño
aquellas pasiones.

Va a helar.
Ya heló
-me dije.

Quisiera extender
al menos mi mirada
aún tibia como una manta
sobre las plantas del patio
y protegerlas.

Comienzo a envejecer.



("rua das pretas")

martes, 2 de mayo de 2017

Javier Heraud (1942/1963 )

Un eucalipto, alto


Un eucalipto alto,
espigado, contiene
para siempre mi corazón.
Eucalipto, alto germen de la
tierra, espiga y
piedra de ríos,
fruto eterno y sagrado
de los hombres.
Bosques, valles,
campos y quebradas,
quebradas que bajan
como un hombre,
quebradas que bajan
en los pechos,
sombras que descienden
como cuerpos,
sombras que descienden
como sombras.


("poesía reunida", ed. peisa, lima, 2010)

lunes, 1 de mayo de 2017

Javier Heraud (1942/1963 )

Dos poemas

Lentamente caminé
por la ciudad
y por sus calles.
Cálidas piedras sostenían
mis zapatos,
sostenían mi cuerpo
tiernas manos
anochecidas
como estrellas.


Mil países que
yo no conozco
mil estrellas y
túneles,
mil países y pueblos,
mil y un puentes
incontables.
Desconocido país:
en tus puertas ya
me siento torturado,
en tu boca ya me
siento masticado,
en tus ríos ya
me siento ahora
y siempre y nunca
ahogado.


("poesía reunida", ed. peisa, lima, 2010)